OPINIÓN
mtro. paulino lorea hernández / 26/01/2014

Clenbuterol, corrupción y cinismo


Cuatro días antes de la clausura y suspensión del sacrificio de reses en el Rastro Municipal por parte de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), los dirigentes Homero Gómez y José Luis Padilla Lozano departían alegremente en un almuerzo o comida con el gobernador Miguel Márquez Márquez presentándole las instalaciones y servicios, según ellos casi impecables del funcionamiento del Rastro TIF 333, como se le conoce a nivel municipal.
Ha sido materia de noticias periódicas y hasta cierto punto frecuentes la filtración en el comercio de los tablajeros de la localidad de carne con clenbuterol, sustancia venenosa que produce efectos serios en el organismo humano cuando se ingiere.
Incluso hace algunos años hubo varias personas atendidas en nosocomios por los efectos de esta sustancia, la cual se usa de manera criminal por algunos ganaderos sin escrúpulos ni moral para obtener un mayor volumen y peso en las reses que comercializan; también los ciudadanos en general no hemos ignorado que donde mayormente se utiliza esta forma ilegal de engorda de animales para el consumo humano en los hatos procedentes del estado de Jalisco, de tal manera que si eso lo conocemos quienes no somos expertos en esa materia con mucha mayor razón deben saberlo los señores Homero Gómez y José Luis Padilla Lozano, así como su grupo de colaboradores y veterinarios que laboran en el Rastro.
De allí que pueda presumirse una connivencia entre estos dirigentes y los propios ganaderos que introducen las reses contaminadas a este centro de matanza de animales para obtener carne para el consumo humano, procurándose ambas partes jugosas ganancias.
Todavía no me explico la cachaza y desvergüenza de los dirigentes para invitar al señor gobernador Miguel Márquez en el mismísimo centro de la ilegalidad de su actuar, tal pareciera que como ahora señalan los jóvenes en su lenguaje “lo chamaquearon”, ojalá y también el Gobernador estatal a través de sus instancias de salud realicen sus funciones en este centro de distribución de carne para la población leonesa en beneficio de todos, en especial de aquellos que gustan de saborear un buen platillo de hígado de res en sus distintas preparaciones, siendo que este órgano es donde precisamente se acumula el clenbuterol que suministran a los bovinos.
Si bien el señor Gómez manifestó que por mes se sacrifican un promedio de siete mil reses, quiere decir que de cada doscientas treinta reses diarias, quince están contaminadas con la sustancia tóxica, lo cual le parece muy poco significativo al responsable del área jurídica Lic. Vicente Gutiérrez o sea algo insignificante, pero multiplicando las quince reses por treinta días son cuatrocientas cincuenta al mes y si no es nada significativo, qué le parecería que su familia ingiriera esta carne, ¿pensaría lo mismo?
Por eso vaya una felicitación especial a la verificadora de Cofepris encargada del operativo, Marisol Martínez Suárez, ya hacía falta un inspector honesto que actuara con severidad y verdaderamente aplique la norma en beneficio de los consumidores de carne.
Las llamadas “sales mágicas” han sido prohibidas para la engorda de ganado en menor tiempo y con una apariencia de producción de carne más blanca y sin grasa, por ello, Guillermo Reynoso Zavala, de la Unión Ganadera de Guanajuato, también reprochó este actuar de los dirigentes del Rastro Municipal.
Resulta destacable la opinión del periodista Pablo César Carrillo (Milenio, 24/enero/2014), en relación con este mismo asunto, cuyos fragmentos a continuación transcribo: “Esa es la actitud que debemos asumir: sancionar y castigar a los ganaderos. Y no defenderlos como lo hace el director del Rastro de León, José Homero Gómez.
Si usted revisa las declaraciones de Homero Gómez, siempre habla de que perjudican al Rastro y de que es grave para los ganaderos, pero nunca habla de lo grave que es vender carne con clenbuterol. Homero Gómez está muy preocupado por abrir el Rastro y no perder dinero, y no por la salud de los leoneses. Ahí está el problema. Este director no fue contratado para darnos carne de calidad, sino para conseguir ganancias. Y entonces el clenbuterol es necesario para hacer el negocio rentable. Incluso el director protege al ganadero responsable. Ni siquiera da su nombre. No lo quiere quemar. Es decir, que el ganadero hace transa con la carne y el Rastro lo protege para no dañarlo. Es incomprensible la actitud del director. Por eso el Rastro trae esos problemas con el clenbuterol.
Y por eso debe ser llamado a cuentas ante la justicia este ganadero. Está cometiendo un acto criminal. Está vendiendo carne que puede provocar una intoxicación en una persona. No sólo es un delito, es un acto cruel y despiadado, digno de un hombre avaricioso”.
Por lo que respecta a las autoridades municipales, nuestra honorable Alcaldesa y su equipo de trabajo sobre todo el legal, deberán revisar muy estrictamente la concesión otorgada y en su caso verificar si es materia de revocación esta grave anomalía detectada, pues resulta por demás oprobioso el que no se tuviera una especial revisión en los animales provenientes de Jalisco sabiendo los antecedentes, lo cual denota una tolerancia indebida al suministro y autorización de la distribución de esa carne por el Rastro.
Pues ahora resulta que el señor Antonio Escobar Rodríguez, jefe de la Jurisdicción Sanitaria VII en León reconoció que en los muestreos que han realizado ya se han encontrado casos positivos y que tan sólo en el mes de agosto ya se habían reportado cuatro casos positivos de clenbuterol.
Quise referirme el día de hoy a este evento que luego pasa desapercibido y la población seguimos expuestos al abuso de estos comercializadores de carne que afecta seriamente a la salud, y que aun cuando constituyen un delito de carácter federal, recuerdo tales conductas de daño masivo, proponía el eminente jurista penalista chileno Eduardo Novoa Monreal se tipificaran como delitos graves con sanciones ejemplares para los autores.
Pero ahora resulta que lejos de proporcionar los datos de los ganaderos que suministran estas reses así engordadas, originarios de Jalisco, a los cuales encubren y protegen, los directivos del Rastro en lo que piensan es en promover amparo para lograr se levante la suspensión por tiempo indefinido. ¡No, si les digo!


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INFORMESE UN POCO MAS

27/01/2014

señor Paulino informese un poco mas el clembuterol se aplica en los ranchos donde se engorda el ganado no en el rastro, el rastro solo da el servicio de sacrificio sin investigar con el introductor como alimento a sus animales, ahi a los ranchos de engorda es a donde deverian de muestriar si usted l

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José Hernández

09/02/2014

Este señor Homero Gómez y compañía deben ser separados de sus cargos, mientras se hace una investigación a fondo, para determinar responsabilidades y, aplicar sanciones ejemplares. Si ellos lo han solapado deben ser castigados penalmente.

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José Hernández

09/02/2014

Es obligación del rastro checar el estado de salud y condiciones generales del ganado a sacrificar.

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